Líquidos para Lentillas Renu Mps
El líquido Renu MPS, de Bausch & Lomb, es una solución multifuncional diseñada para el cuidado diario de lentes de contacto blandas, incluidas las de silicona-hidrogel. Ha sido desarrollada con una fórmula suave, pensada para ofrecer una mayor tolerancia ocular, por lo que resulta una opción adecuada para usuarios con ojos sensibles o tendencia a irritaciones.
Esta solución puede utilizarse en todas las etapas de mantenimiento de las lentes, lo que simplifica la rutina diaria de quienes buscan practicidad en un solo frasco. Renu MPS permite limpiar, desinfectar, enjuagar y conservar las lentes de forma sencilla y consistente.
- Acción limpiadora: contribuye a eliminar depósitos e impurezas que se acumulan en las lentes y pueden afectar a la calidad de la visión.
- Eficacia desinfectante: ayuda a eliminar microorganismos que pueden causar molestias o infecciones oculares.
- Aporte de hidratación: mantiene las lentes húmedas y listas para su uso, favoreciendo una experiencia más cómoda durante el día.
El líquido Renu MPS está indicado para quienes desean un producto práctico que reúna varias funciones en un solo frasco, al mismo tiempo que ofrece una fórmula más suave. Su uso regular ayuda a conservar las lentes en buenas condiciones y a mantener una experiencia de uso estable en el día a día.
Composición del Líquido Renu MPS
Ácido bórico
Edetato disódico
Poloxamina 1%
Borato de sodio
Cloruro de sodio
Poliaminopropil biguanida 0.00005%
Modo de Uso de la Solución Renu Mps
Después de adquirir sus lentes de contacto, es fundamental tener el cuidado adecuado en su mantenimiento y almacenamiento, para minimizar el riesgo de infecciones y otras complicaciones oculares.
En el caso de las lentes de contacto diarias, no es necesario realizar ningún procedimiento de limpieza, ya que deben desecharse después de cada uso. Sin embargo, si utiliza lentes reutilizables, como las quincenales o mensuales, es imprescindible seguir una rutina de higiene y conservación para preservar la salud ocular y garantizar el máximo confort.
Para la limpieza y desinfección necesitará:
- Una solución específica para lentes de contacto, que ayudará a limpiarlas, desinfectarlas y mantener el confort ocular.
- Un estuche para lentes de contacto, esencial para su almacenamiento adecuado.
Seguir correctamente estos pasos contribuirá a prolongar la vida útil de sus lentes y a proteger la salud de sus ojos.
Pasos para limpiar y almacenar correctamente sus lentes de contacto
1. Estuche para lentes de contacto
Utilice siempre una solución de limpieza nueva y nunca reutilice la del día anterior.
2. Realice una limpieza manual con regularidad
En la palma de su mano limpia y seca, aplique unas gotas de solución de limpieza. Con un dedo, frote suavemente la lente para eliminar impurezas y depósitos.
3. Enjuague la lente
Aplique más gotas de solución para enjuagar completamente la lente y eliminar cualquier residuo.
4. Guarde las lentes en la solución de limpieza
Almacene las lentes en el estuche asegurándose de que queden completamente sumergidas. Si es necesario, presione suavemente con el dedo.
Consejos adicionales para el cuidado de sus lentes de contacto
Limpie las lentes después de cada uso
Después de cada utilización, asegúrese de limpiar y almacenar correctamente sus lentes de contacto. Debe desechar la solución usada, limpiar el estuche con solución nueva y volver a llenarlo. Esto reduce el riesgo de acumulación de impurezas y bacterias, garantizando una visión más nítida y confortable durante más tiempo.
Higienice el estuche a diario
Para mantener su salud ocular y prolongar la vida útil de las lentes, limpie el estuche todos los días y, siempre que sea posible, sustitúyalo cada tres meses.
Nunca enjuague el estuche con agua del grifo
El agua puede contener bacterias y microorganismos que podrían transferirse a las lentes y, en consecuencia, a sus ojos, aumentando el riesgo de infecciones. Utilice siempre una solución específica para lentes de contacto.
Nunca duerma con las lentes de contacto puestas
Dormir con las lentes puede impedir la adecuada oxigenación ocular y aumentar significativamente el riesgo de infecciones e irritaciones.